Qué dificil es vivir pensando solo en el momento presente

El Domingo por la tarde ya me pongo a pensar en la semana que me espera. No se si está bien o mal, lo único que sé es que por ahí me empiezo a preocupar innecesariamente en lugar de seguir disfrutando de mi Domingo, día de relax.

Siempre uno se está moviendo entre el pasado y el futuro, dificultando dos cosas: en primer lugar disfrutar más el momento presente y en segundo lugar dejar menos lugar para la fluidez y espontaneidad. Uno a veces suele programarse toda la semana de principio a fin. Está todo programado como si fuéramos un sistema informático que tiene que acatar órdenes.

Responsabilidades las hay, eso no es novedad. Pero qué pasa si en lugar de pensar siempre en la tarea que sigue, nos ocupamos de disfrutar más el momento presente. Quizás los días pasarían más despacio y así también el año.

“Uyy que rápido que se fue el año”.... ¿Cómo no se va a ir rápido si vivimos a un ritmo frenético y acelerado? Planificando con meses de antelación todo lo que tenemos que hacer…

Ya se que no estamos en la selva en donde lo único que importa es el día a día, pero si viste la película “Into the wild”, sabrás a qué me refiero. En el film (un caso real por cierto), el personaje principal se escapa a Alaska para vivir ahí en medio de la nada, pero sin embargo, en esa vida sencilla, del día a día, había encontrado según él, la felicidad…

Intentemos vivir más el presente, con menos planificación y mayor espontaneidad. Dar lugar a lo no planificado, al “que fluya”, a lo inesperado...

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