Qué es el Zen

Guia Mindfulness

¿Que es el Zen?

Pensar en esta palabra me produce tranquilidad y calma porque la asocio inmediatamente con la idea de armonía, serenidad y equilibrio.

Creo que la palabra en sí, genera un estado mental positivo. ¿No te produce lo mismo?

Puede que te imagines algo similar o bien que aparezcan en tu mente imágenes asociadas a los monjes budistas meditando en la posición del loto, lo cual es entendible porque también hay una relación con esto.

Tengo entendido que el Zen es una práctica de meditación en donde nos enfocamos en el momento presente. Tiende a provocar un estado de consciencia plena del aquí y ahora lo cual me parece muy interesante, ya en la actualidad nuestra mente se preocupa demasiado por el pasado y por el futuro.

¿Pensás en las cosas feas que viviste en determinado momento del pasado?

¿No te pasa que un Domingo a la tarde ya estás pensando en los problemas del día Lunes?

Si es así, no te preocupes. Nos pasa a todos.

Nuestra mente está acostumbrada a trasladarse permanentemente del pasado al futuro sin detenerse en el momento presente. Y me parece que eso en cierta forma nos estresa.

Además de llevarnos a una vida más consciente de nuestro momento presente, el Zen tiene otro encanto. Se trata de conducirnos hacia una vida más sencilla pero no por eso menos plena.

A veces vale preguntarnos por qué siempre estamos detrás de objetivos materiales. Buscando la adquisición de más bienes para acumular. En lugar de eliminar cosas, tendemos a agregar. Entonces terminamos a fin de cuentas rodeados de un montón de objetos que en definitiva no necesitamos.

Llevando una vida más sencilla en lo material es un buen comienzo para empezar a disfrutar más de otras cosas como por ejemplo ver la puesta del sol, caminar, conversar, bañarse, lavar los platos. Es encontrar la belleza en tareas u otros elementos que antes pasábamos por alto.

¿Cómo puedes aplicar el Zen en la vida cotidiana?

Vivo en Buenos Aires, Argentina y me es difícil imaginarme a mi sentado en el suelo, con las piernas cruzadas practicando la meditación Zen dentro de mi departamento o en la plaza de a la vuelta.

Vivir en una gran ciuidad es todo un desafío y por eso te recomiendo leer en algún momento Zen en las grandes ciudades: 101 ideas para una vida más feliz

Pero volviendo al tema, no logro sentirme identificado con muchas cosas.
Personas con túnicas, sentadas o arrodilladas, parecerían ser la única manera de practicar este tipo de meditación.

Es cuando me pregunto si en la cultura occidental, podríamos practicar el Zen y de qué manera. Me gustaría llevar este tema a un próximo nivel y averiguar realmente si podemos adoptar el Zen en nuestra vida cotidiana, de una manera práctica y eficaz como un estilo de vida.

Ya dije al comienzo de este artículo que el zen es una práctica de meditación para conocerse a uno mismo. De hecho Buda estuvo sentado varios años dedicándose a simplemente “pensar” hasta encontrar la iluminación. El famoso “despertar” de Buda.

Yo tengo una vida que hacer y no puedo sentarme todo el día. Quiero pasar tiempo con mis seres queridos, jugar al fútbol, mirar televisión, también tengo que trabajar, hacer ejercicio y muchas otras cosas más. Estoy en el año 2013, mundo occidental, acelerado, globalizado, intercomunicado.

No por eso, creo que podemos desechar completamente al Zen, sino por el contrario encontrar la manera de incorporarlo a nuestra vida. Como todo hábito nuevo va a requerir de práctica y comenzar bien sencillo para no sobrecargarnos. La idea es que al cabo de unos meses hayamos progresado de a poco.

Entonces vamos a ver formas de incorporar el Zen en nuestro estilo de vida:

1. Enfocarse en el momento presente - Elegir solo una tarea en el día para dedicarle toda tu atención. Puede ser una tarea laboral como una tarea doméstica (por ejemplo cocinar). Cualquier tipo de tarea va a servir como ejercicio. La idea detrás de esto es empezar a experimentar algunos minutos de concentración en el momento presente sin pensar en el pasado ni en el futuro. Con la práctica vas a vivir cada vez mayor tiempo en el presente. Si te acuerdas de esto, verás como actualmente en casi todo lo que haces en el día, tu mente no se encuentra enfocada. De hecho cuando haces una cosa probablemente estás pensando en otra.

2. Hacer las cosas más lentamente - Esto te lleva a no ir de prisa hacia la próxima tarea, sino más bien tratar de disfrutar lo que estás haciendo actualmente. El movimiento slow por ejemplo busca también llevarnos a vivir de manera más tranquila y más despacio.

Al igual que en el punto anterior, la idea es empezar pequeño y simple. Busca hacer solo una cosa al día más lentamente que lo habitual y ya será un pequeño cambio importante.
En lugar de tardar 10 minutos para almorzar en tu trabajo, intenta hacerlo en 15 o 20 minutos.
En lugar de bañarte a las corridas para ver la televisión o salir a trabajar, intentar disfrutar más del baño lavándote el pelo más despacio.

3. Hacernos preguntas más seguido - ¿Qué es lo que estás buscando? ¿Qué quieres de tu vida? ¿Y si hago esto? ¿Qué pasaría si?. El solo hecho de preguntarnos cosas, nos lleva a vivir más conscientemente de nosotros mismos. Algo que tengo muy claro, es que la rutina tiende a apagar nuestras mentes. Nos pone en piloto automático. Con la práctica del Zen en cambio, podemos estar despiertos, atentos, vivos.

Es fundamental que podamos preguntarnos cosas con total libertad. Preguntar no daña y nos permite conocernos. Si sabemos la respuesta y no nos gusta lo que oímos podemos cambiar.
Lo importante es aceptar lo que somos y lo que tenemos y de ahí en adelante movernos hacia donde queremos ir.

4. Disfrutar de los pequeños placeres de la vida - Son muy pocas las cosas materiales que necesitamos para sobrevivir. De hecho hay muchas cosas alrededor nuestro que nos pueden producir enorme satisfacción con el simple hecho de contemplarlas. Por ejemplo ver la puesta del sol, sentir

5. Ser más agradecidos con lo que tenemos - El simple hecho de tener una cama donde dormir, o qué comer al final de cada día, hace que uno se pueda sentir eternamente agradecido. Siempre buscamos algo más en lugar de detenernos y disfrutar aquello que tenemos. Es por esto que el Zen también a través de la sencillez busca que seamos más felices con nuestro estado y situación actual. La próxima vez que vayas a comer puedes dar las gracias o al menos pensar en lo afortunado que eres.

Como verás aplicar el Zen no necesariamente implica sentarnos a meditar en posición de loto.
Sino más bien es vivir nuestro día a día de determinada manera. Se trata de llevar adelante una vida con mayor calma espiritual, tratando de saborear nuestro momento presente al máximo.

No digo que sea fácil hacerlo pero creo que vale la pena intentarlo.

Comentarios

Andres
Sáb, 23/05/2015 - 2:15pm

Impresionante....un ejemplo de vida!

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