Simplificar las cosas

Cuando realizamos nuestras tareas cotidianas, trabajo o practicamos algo, solemos agregar complejidad innecesaria sin darnos cuenta.
Nos empezamos a auto complicar y caemos en una situación demasiado exigente para las habilidades desarrolladas hasta el momento y para los objetivos propuestos.
Puede que las personas muy exigentes o de carácter perfeccionista tiendan a complicar más las cosas. Ni hablar cuando atraviesan por situaciones problemáticas y magnifican los problemas a un nivel casi fantaseoso.

Por simplificar las cosas me refiero a quitar complejidad innecesaria cuando corresponde a todo lo que hacemos y suprimir aquellas actividades o tareas que están de más.
Es muy común llegar al fin de semana y empezar a pensar en todas las tareas hogareñas que quedaron pendientes. Uno se sobrecarga de cosas y el resultado final es un estado de ansiedad. Lo mejor para este tipo de situación es agarrar dos o tres tareas (la más importantes) y hacerlas. Pero no tener diez cosas para hacer en el mismo día. Uno se complica la vida solo. Se sobreexige cuando no es necesario.

Al mismo nivel encontramos una rutina de ejercicios. Sobre todo en las personas que arrancan con sentido de culpa para hacer ejercicio de golpe y se planifica una rutina demasiado compleja como para seguirla y hacerla por más de un mes.
Esto de simplificar las cosas va de la mano también con el concepto de empezar pequeño y de subir escalón por escalón para cumplir nuestros objetivos.
Evitar el multitasking es otra opción, ya que cuando hacemos más de una tarea al mismo tiempo, agregamos complejidad al asunto, pues el cerebro tiene que hacer más esfuerzo.

Vamos a un listado con algunos ejemplos en donde uno puede simplificar más las cosas. Sobre todo cuando estamos incorporando nuevos hábitos o desarrollando nuevas habilidades es muy importante ir de lo más simple a lo más complejo.

  • al estudiar un idoma
  • al hacer ejercicio
  • al practicar un arte
  • al hacer tareas domésticas
  • al disfrutar del día libre
  • al momento de escribir un email
  • al escribir un artículo de blog

Cualquiera sea la tarea, podemos bajar nuestra dosis de perfeccionismo y buscar lo sencillo.
Ya que por ser simple no significa que sea un resultado malo, pobre o negativo.

"Ir siempre de lo simple a lo compuesto"
Aristóteles

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